Cultura / Historia

Cultura / Historia: El viaje tradicional se está basando en el viaje corto y un largo viaje, ocasionalmente durante 4 días y más. El viaje tradicional implica lo cultural y turística en América del Sur, nosotros le podemos ayudar con el alojamiento, excursiones, entrenadores, guías y todos los detalles que hacen que su estancia sea agradable.

El concepto de cultura tiene diferentes significados. Uno de los más importantes es para la agencias de viaje es demostrar la vieja cultura histórica, la naturaleza muerta en algunos lugares ancestrales para los turistas este concepto se le conoce y entender la cultura antigua en América del Sur.

¿Qué es patrimonio cultural del Peru?

Cuando hablamos de patrimonio del Peru nos referimos a la herencia de bienes materiales e inmateriales que nuestros padres y antepasados nos han dejado a lo largo de la historia principalmente del imperio inca. Se trata de bienes que nos ayudan a forjar una identidad como nación y que nos permiten saber quiénes somos y de dónde venimos, logrando así un mejor desarrollo como personas dentro de la sociedad de cada pais como “Peru Inca Trail“.

Todas las personas formamos parte de una familia pero somos, al mismo tiempo, integrantes de una comunidad, de una región, de un país. De la misma manera en que heredamos bienes materiales y tradiciones familiares, recibimos también el legado de la cultura que caracteriza a la sociedad donde crecemos y nos desarrollamos. Estas expresiones distintivas que tenemos en común como la lengua, la religión, las costumbres, los valores, la creatividad, la historia, la danza o la música son manifestaciones culturales que nos permiten identificarnos entre nosotros y sentir que somos parte de una comunidad determinada y no de otra. Esta herencia colectiva es el patrimonio cultural del Peru.

Diversidad cultural del Peru:

Por lo general, hablamos de la cultura en singular cuando, en realidad, existen cientos de culturas diversas. Los seres humanos hemos aprovechado nuestro entorno y hemos creado, a lo largo de la historia, distintas maneras de expresarnos y de hacer las cosas. El tiempo, el espacio, las características geográficas y los fenómenos climáticos, entre otros, han sido determinantes para el desarrollo de formas de vida establecidas, las mismas que pueden diversificarse y transformarse en el tiempo; a esto llamamos diversidad cultural del Peru como tenemos las ciudades del Cusco, Puno, Arequipa, Lima, Puerto Maldonado, Madre de Dios, Iquitos, Apurimac, etc.

Este concepto de diversidad cultural proviene del reconocimiento mundial de que existe un patrimonio cultural universal, propio de la grandeza creativa de la humanidad; y de que las obras excepcionales de este patrimonio son un legado que todos, sin importar la nacionalidad, hemos de proteger nuestras costumbres y tradiciones del imperio inca. Uno de los retos que nos presenta el futuro es la articulación y aprovechamiento de esta gran diversidad cultural y la armonía que nos permita coexistir pacíficamente.

El Patrimonio Iberoamericano en el Peru:

Los países iberoamericanos (aquellas naciones donde el idioma predominante es el español o portugués) compartimos profundas influencias y experiencias que no se limitan únicamente a la lengua; somos producto de un mestizaje cultural cuyas manifestaciones, experiencias y expresiones son muchas veces comunes, como la fuerte religiosidad popular. En el caso de los países que nos ubicamos en América, otro rasgo que compartimos es que dividimos nuestra historia en cuatro grandes períodos: la época prehispánica (es decir, anterior a la llegada de españoles y portugueses), la época colonial, la emancipación y la época republicana.

Recordemos también que el Perú fue sede de la gran civilización Inca, entre cuyas grandes obras se encuentra el Qhapaq Ñan o Gran Camino o camino inca, Choquequirao trek a machu picchu, inka jungle trail, Valle de lares trek, vilcabamba, el camino inca a machu picchu, red vial que significó un gran esfuerzo de integración que cubrió los territorios que ocupan actualmente seis países iberoamericanos. Los vestigios materiales e inmateriales de esta gran hazaña forman parte del patrimonio cultural iberoamericano de Peru, Colombia, Bolivia, etc.

Por otro lado, también afrontamos problemas similares relacionados a la protección del patrimonio cultural: somos víctimas del tráfico ilícito de bienes culturales; sufrimos la depredación de nuestros sitios y monumentos arqueológicos e históricos; estamos expuestos a los mismos factores de deterioro; y los combatimos en formas parecidas. Es así que los países iberoamericanos podríamos compartir también experiencias y proyectos para dictar mejores leyes, diseñar y ejecutar programas más eficientes de gestión de patrimonio y turismo cultural: incorporar las nociones de conservación y gestión del patrimonio en nuestras comunidades rurales y urbanas; educar a la población para valorizar mejor nuestro patrimonio; convertir a los integrantes de las comunidades en participantes activos para la conservación y preservación del patrimonio; y compartir las técnicas de conservación y restauración de bienes culturales, entre otros.

Patrimonio cultural y patrimonio natural del Peru:

Vivimos en un territorio que se distingue por la gran diversidad que caracteriza todos los ámbitos de nuestra existencia, y donde coexisten los más variados enclaves de vida natural, infinidad de paisajes y las más distintas formas de ser de sus gentes. Para describir el Perú, por ejemplo, podríamos mencionar la ciudad inca de Machu Picchu y Chan Chan, la marinera y el huayno, el seviche y la papa a la huancaína del Peru, la Reserva Natural de Paracas, el Lago Titicaca de Puno y el Huascarán, los Incas, el Señor de Sipán o héroes como Grau; en fin, los ejemplos pueden ser infinitos. Lo que estamos haciendo, en este caso, es enumerar manifestaciones que pertenecen al patrimonio cultural y natural de la nación peruana.

Sin embargo, debemos tener presente que no basta enumerar lo que tenemos; es necesario también comprender por qué cada cultura es cómo es, por qué tiene determinadas características y por qué se rige por diversos principios. No olvidemos que conocer, respetar y valorar nuestra cultura es indispensable para construir un mejor futuro.

El patrimonio cultural del Perú está constituido por todos los bienes materiales e inmateriales que, por su valor histórico, arqueológico, artístico, arquitectónico, paleontológico, etnológico, documental, bibliográfico, científico o técnico tienen una importancia relevante para la identidad y permanencia de la nación a través del tiempo. Es por todo esto que dichos bienes requieren de una protección y defensa especiales, de manera que puedan ser disfrutados, valorados y aprovechados adecuadamente por todos los ciudadanos y transmitidos de la mejor manera posible a nuestras futuras generaciones.

El patrimonio natural comprende los monumentos naturales, las formaciones geológicas y fisiográficas, las zonas que constituyen el hábitat de especies animales y vegetales, muchas de ellas amenazadas, los lugares naturales o zonas naturales estrictamente delimitadas, que tienen un valor especial desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural. La principal diferencia entre patrimonio cultural y patrimonio natural es que el primero implica la intervención del ser  humano para la modificación del paisaje y su entorno. Este manual se centra específicamente en el tema de la protección del patrimonio cultural. Sin embargo, los principios en que se basa se aplican igualmente para la conservación del patrimonio natural.

¿Quién decide qué es patrimonio cultural del Perú?

En el Perú, las instituciones directamente a cargo del patrimonio cultural son Ministerio de Cultura para el patrimonio arqueológico, histórico e inmaterial; la Biblioteca Nacional y el Archivo Nacional, pertenecientes al Ministerio de Cultura, para el patrimonio bibliográfico y documental respectivamente. El patrimonio natural está a cargo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado (SERNANP). Estas instituciones son las únicas autorizadas a declarar un bien como parte del patrimonio de la Nación. Del mismo modo, estas instituciones pueden establecer que un objeto o bien no forma parte del patrimonio cultural.

Es importante declarar los bienes culturales (ya sean huacas, iglesias, textiles, pinturas, cerámicas o cualquier otro tipo de bienes), porque es la única manera de que la ley garantice su protección y les conceda un régimen especial. Asimismo, la declaración de bienes culturales nos permite llevar un registro ordenado y diseñar y desarrollar proyectos que capten el apoyo de la cooperación técnica y financiera tanto nacional como internacional para la conservación, preservación y cuidado de nuestro patrimonio.

¿Por qué es importante la conservación en el Peru?

¿Qué pensaríamos de una persona que malgasta, derrocha o daña su herencia? Y, en el caso que esta persona tuviera hijos o nietos, ¿no nos compadeceríamos de los mismos, señalando que se han visto perjudicados irremediablemente? Lo mismo sucede a diario con los bienes culturales que integran nuestro patrimonio. Todos ellos requieren de un cuidado y de técnicas de conservación que nos ayuden a mantener en buen estado aquellos bienes que hemos heredado de nuestros antepasados. Sin embargo, son muchas las personas que todavía se muestran indiferentes sobre el tema, cuando no contribuyen a agravar los daños. Conservar nuestro patrimonio cultural del Peru es muy importante porque tenemos la obligación de transmitirlo a las generaciones futuras, porque es una fuente de información que nos habla de dónde venimos y porque nos permite establecer vínculos estrechos entre nosotros y con nuestro territorio. Al igual que todo padre y madre que quieren dejar bien provistos a sus hijos, debemos  preocuparnos para que nuestros hijos y nietos puedan contar con los testimonios.

de nuestra cultura, conocer y comprender su pasado y tener diversas posibilidades de desarrollo. Un ejemplo de ello, podría ser, la adecuación de servicios turísticos en una zona determinada que evite su deterioro. La herencia cultural común contribuye a formar nuestra identidad y nuestro sentido de pertenencia a una comunidad, región y nación, pues los bienes culturales nos permiten ahondar en el conocimiento de nuestro pasado y, muchas veces, nos ayudan a comprender el presente.

Debemos recordar que el pasado ha servido como fuente de inspiración y creatividad a nuestros artesanos y artistas; que los conocimientos de nuestros antepasados en medicina tradicional son una contribución a la medicina moderna; o que el desarrollo alcanzado en el campo de la ingeniería hidráulica es aprovechado actualmente en muchos lugares del Perú, por ejemplo. Por último, aprender a respetar y conservar nuestro legado cultural fomenta la creación de valores que contribuyen a forjar mejores ciudadanos y la simple contemplación de los objetos, sitios y manifestaciones culturales es, de por sí, un placer estético que nos enseña a apreciar mejor la belleza y a cuidar y valorar nuestro entorno.

Al rescate del patrimonio en el Peru:

El patrimonio cultural es sumamente frágil y está expuesto a una serie de peligros. Puede ser afectado por desastres naturales como terremotos, inundaciones, lluvias o avalanchas; por factores climáticos como la humedad y las variaciones de temperatura; por la acción de plagas y pestes como los insectos, roedores, hongos y líquenes; y por la acción humana, que incluye desde el descuido y negligencia en la administración o cuidado de un bien, hasta el robo y huaqueo. Si dañamos o destruimos un objeto o una construcción que fue creada hace cientos de años, ya no las podemos recuperar. Podemos intentar reparar el daño a través de la restauración, por ejemplo, pero el objeto nunca será el mismo. Por eso decimos que el patrimonio cultural del Peru es un recurso no renovable. Debemos tener en cuenta que cada uno de los bienes que integran nuestro patrimonio (pintura, danza, cerámica, documentos, construcciones) tiene un valor cultural en sí mismo, además del posible valor material. Este valor es definido por la cantidad de información que nos proporciona dicho bien sobre las personas que lo crearon.

¿Cómo contribuir con la protección de nuestro patrimonio cultural del Peru?

La protección y defensa del patrimonio cultural del Peru es, pues, una tarea que compete no sólo al personal de las instituciones culturales, sino también a cada ciudadano. La tarea más importante es lograr un cambio de actitud en la comunidad en general y sensibilizar a la población en torno a la importancia de nuestro legado: los monumentos incas, aquella vieja iglesia o los antiguos y amarillentos papeles son importantes vestigios del pasado, la memoria de nuestro país que todos debemos contribuir a resguardar. Los gobiernos, organizaciones e instituciones locales son los líderes principales para conseguir este cambio de conducta. A continuación, mencionamos algunas tareas básicas para la adecuada gestión y protección del patrimonio cultural de cada localidad del Peru:

Turismo cultural en el Peru:

La gran diversidad cultural de nuestro territorio implica también oportunidades de desarrollo económico y la posibilidad de ofrecer servicios y productos distintivos en un mundo cada vez más anónimo y globalizado. Nuestra diversidad cultural se convierte en una ventaja competitiva que nos permite, entre otras cosas, ofrecernos como un destino  turístico-cultural, aspecto que a su vez creará empleo y generará ingresos económicos para asegurar el desarrollo sostenible de la comunidad.

El turismo cultural es un segmento turístico que está en constante crecimiento, según las tendencias mundiales que señala la Organización Mundial de Turismo (OMT). Además, sabemos que el 89% de los turistas extranjeros que han visitado el Perú han realizado algún tipo de visita cultural. Sin embargo, esto puede convertirse en un arma de doble filo si la gestión del patrimonio cultural no es adecuadamente supervisada. Cuando planificamos rutas turísticas de manera informal o precipitada, por ejemplo, existe el peligro de que los bienes se deterioren por el exceso de tránsito, por la contaminación o por una comercialización de fomentar el turismo cultural de manera responsable, asegurándonos que los visitantes respeten las normas o la señalización establecidas. A menudo vemos que los turistas se alejan de los senderos permitidos y dañan restos arqueológicos, escriben en las paredes, tocan las pinturas dejando huellas o desprendiendo fragmentos, dejan restos de comida que atraen plagas de insectos y roedores, etc. En menos tiempo del que imaginamos el lugar o el objeto así maltratados pierden su valor irremediablemente y, junto con el bien cultural, desaparecen los visitantes, por supuesto. Recordemos que sin cultura no hay turismo.

Principios básicos establecidos en la Carta Internacional de Turismo Cultural – PeruIncaTrail.net

El turismo nacional e internacional se ha convertido en un importante vehículo de intercambio cultural, por lo que su conservación debería proporcionar oportunidades de gestión responsable para los integrantes de la comunidad anfitriona y ofrecer a los visitantes vivencias y la comprensión inmediatas de la cultura y patrimonio de esa comunidad.

  • La relación entre los sitios con patrimonio y el turismo es dinámica y puede implicar valoraciones encontradas. Esta relación debería gestionarse de modo sostenible para la actual y para las futuras generaciones.
  • La planificación de la conservación y del turismo en los sitios con patrimonio debería garantizar que la experiencia del visitante merezca la pena y le sea satisfactoria y agradable.
  • Las comunidades anfitrionas y los pueblos indígenas deben involucrarse activamente en la planificación de la conservación del patrimonio, así como en la planificación de proyectos de turismo.
  • Las actividades del turismo y de la conservación del patrimonio deben beneficiar a la comunidad anfitriona.
  • Los programas de promoción del turismo deben proteger y realzar las características de nuestro patrimonio cultural y natural.

¿Cómo organizar programas de turismo cultural en el Peru Inca Trail?

Cualquier programa de turismo cultural requiere de una red de cooperación basada en el compromiso de preservación y protección del patrimonio cultural entre las diversas instituciones y personas involucradas de  la comunidad: autoridades y funcionarios locales, operadores turísticos, empresas privadas, instituciones culturales y los responsables de sitios y monumentos, entre otros. Todas estas personas deben tener amplia y activa participación en la definición de estrategias y en la toma de decisiones.

La oferta turística debe basarse en la autenticidad, en la calidad de la experiencia ofrecida y en la sensibilización hacia la conservación del patrimonio cultural. Hay personas que pretenden atraer visitantes exagerando o mintiendo sobre las características de determinado lugar e inventan, por ejemplo, escenarios incaicos ficticios en un sitio arqueológico que perteneció a otra cultura. Esta falsedad da información equivocada del sitio, que puede perpetuarse y transmitirse de generación en generación, causando una ruptura en la comprensión de nuestra historia.

Asimismo, un porcentaje determinado de los beneficios económicos obtenidos por el turismo cultural deberá ser reinvertido en el mantenimiento de los bienes culturales. Si bien esta parece una premisa obvia, no  siempre es así. Una vez más, es necesario reiterar que se trata de recursos no renovables y sumamente frágiles y que, si queremos un desarrollo sostenible, debemos reinvertir en su cuidado, mantenimiento y conservación. Pasos básicos para desarrollar un programa de turismo cultural:

  1. Identificar los recursos culturales que pueden convertirse en atractivos turísticos e integrar la oferta para los visitantes.
  2. Determinar los requisitos necesarios para su adecuada presentación. Esto podría incluir, entre otras cosas, trabajos de conservación (siempre con asesoría profesional), señalización adecuada (trazar senderos que permitan un recorrido sin perjuicio del monumento, colocar letreros y paneles explicativos, etc.), interpretación del sitio u objeto (explicar la historia y su importancia, ya sea por medio de paneles, folletos o guías).
  3. Definir los servicios que se ofrecerá a los visitantes, tales como transporte, alojamiento, alimentación, servicios higiénicos, puestos de artesanías y recuerdos, material promocional, presencia de guías y vigilantes. Es muy importante tomar medidas para la limpieza y mantenimiento del lugar. Se debe prohibir el ingreso con alimentos y habilitar tachos de basura para los desperdicios.
  4. Diseñar la oferta de los circuitos turísticos.
  5. Capacitar a todos los integrantes de la red de oferta turística.

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